jueves, 23 de agosto de 2012

LINEAMIENTOS CURRICULARES DE EDUCACION FISICA RECREACION Y DEPORTES



Propósitos de la Educación Física

Aportar a los actores del proceso educativo, en el contexto de sus intereses, necesidades de salud, derechos, deberes y responsabilidades individuales y sociales, a través del conocimiento, valoración, expresión y desarrollo de la dimensión corporal, la dimensión lúdica y la enseñanza de la diversidad de prácticas culturales de la actividad física.

Contribuir al desarrollo de procesos formativos del ser humano la organización del tiempo y el espacio, la interacción social, la construcción de técnicas de movimiento y del cultivo y expresión del cuerpo, la experiencia lúdica y recreativa.

Orientar una educación física que reconozca su desarrollo histórico y responda a las exigencias de la educación, la cultura y la sociedad, en las condiciones actuales.

Generar prácticas sociales de la cultura física como el deporte, el uso creativo del tiempo libre, la recreación, el uso del espacio público, la lúdica, la salud, la estética y el medio ambiente interrelacionados con diferentes áreas del conocimiento, que respondan a la diversidad en un marco de unidad nacional.

Promover acciones que ayuden a transformar las concepciones y prácticas de la educación física, la dinámica de cambio de la escuela y la construcción de los Proyectos Educativos Institucionales.

Impulsar una nueva didáctica pertinente a los procesos formativos; que sea investigativa, participativa y generadora de proyectos creativos.

Orientar el establecimiento de las condiciones educativas que permitan los cambios requeridos en los ambientes de participación y organización de materiales, espacios físicos, tiempos y equipos adecuados y necesarios para el mejoramiento cualitativo de la educación física.

Orientar para que se asuma la investigación como actitud y proceso cotidianos y permanentes del trabajo curricular, como estrategia pedagógica para que el área responda a las necesidades actuales del desarrollo pleno de la personalidad.

Promover la cualificación de los docentes como gestores y constructores de cambios educativos; impulsar la adquisición de nuevas competencias disciplinares, éticas, políticas pedagógicas y consolidar las comunidades académicas del área.

El logro de estos propósitos exige un enfoque curricular que impulse los procesos que se desarrollan en el estudiante y analice permanentemente los resultados, determine el carácter y uso de las prácticas sociales, y precise las competencias para el desempeño del estudiante en un determinado contexto.



Propósitos de Los Lineamientos curriculares de la  educación física

Tienen  como propósito servir de orientación y apoyo a los docentes del área para el desarrollo curricular dentro de los proyectos educativos institucionales.

Las finalidades de esta área se centran en el desarrollo humano y social, en un proyecto educativo que privilegia la dignidad humana, la calidad de vida, el desarrollo de la cultura y el conocimiento, la capacidad de acción y la participación democrática.

Se reconoce la educación física, recreación y deportes como una práctica social del cultivo de la persona como totalidad en todas sus dimensiones (cognitiva, comunicativa, ética, estética, corporal, lúdica), y no sólo en una de ellas.

En esta perspectiva existen diversos puntos de vista sobre el sentido y el papel que deben cumplir los lineamientos curriculares, que se mueven entre la centralización, la autonomía institucional y el espontaneísmo protagonizados por:


Quienes proponen un currículo básico nacional que sea aplicable, con algunos márgenes de flexibilidad, a las distintas regiones, dado que ello permitiría superar la dispersión y la improvisación que en muchos sectores se presenta de la educación física. La puesta en práctica de este currículo debe ser acompañada de un programa de capacitación, evaluación y estímulos profesionales.

Quienes proponen un currículo autónomo en cada institución, pues el profesor debe diseñar el currículo necesario a su marco cultural e institucional con lo cual se supere la centralización y la dependencia y se abra espacio a la innovación y la diversidad.

Las propuestas de no currículo pre-diseñado, para que su construcción se haga de acuerdo con las situaciones inmediatas y variables.

El diálogo entre estos puntos de vista, permite adoptar criterios compartidos que entienden los lineamientos curriculares como las orientaciones conceptuales, pedagógicas y didácticas a partir de las cuales se integra nacionalmente la educación física y sirven de marco para que cada institución, en ejercicio de su autonomía, investigue, diseñe, ponga en práctica y evalúe el currículo.

POR NIVELES DE GRADO SE RECOMIENDA

Es importante tener en cuenta, que en la mayoría de instituciones del país, la responsabilidad de la educación física corresponde al profesor de aula, por lo cual debe considerarse la necesidad de una profundización en el área, tanto en los programas de formación permanente de docentes, como en su formación en las escuelas normales y universidades.

La educación física infantil no puede dejarse a la espontaneidad del movimiento del niño, pues éste requiere formar sus potencialidades a través de procesos dirigidos pedagógicamente y adecuados a sus necesidades. Tampoco debe sustituirse la clase de educación física por otras actividades; por el contrario pueden utilizarse las posibilidades que presenta la educación física para procesos pedagógicos integradores, lúdicos y de compromiso directo del estudiante.

La educación física del niño es base de su formación integral favorecida por el carácter vivencial que compromete en la acción corporal las dimensiones cognitivas, comunicativas, éticas y estéticas. Ello requiere de ambientes y procesos apropiados de los cuales depende la calidad y significado de los aprendizajes que pueden hacer de la educación física la principal mediadora de la formación infantil.

En este sentido, la educación física en los niveles preescolar y primaria deben ser atendidos como prioridad, pues de ella se generan relaciones, que al tener como medio el movimiento corporal y el juego proporcionan alternativas para experiencias pedagógicas con las diferentes áreas escolares.

Las actividades deben ser seleccionadas y diseñadas en función de los contenidos, para lo cual se cuenta con un amplio repertorio de prácticas corporales abiertas o sistemáticas y proporcionadas por el contexto educativo y cultural. Las actividades son de carácter dinámico y son seleccionadas del amplio conjunto de prácticas culturales: ejercicios gimnásticos, carreras, caminatas, rondas, lucha. Juegos, danzas, deportes, excursionismo, montañismo, escalada. En el proceso de apropiación estas actividades son modificadas conforme al contenido que está determinado por la forma específica que asumen los procesos según el alumno, el contexto y el enfoque pedagógico. Este trabajo de apropiación, adecuación y delimitación de la actividad es el que se denomina diseño.

El diseño de las actividades es un trabajo cuidadoso para no caer ni en el rigor de un esquema rutinario, ni en el simplismo de la improvisación del desarrollo de los procesos. En el diseño deben tenerse en cuenta aspectos como:


Ø   La relación contenido-procesos.
Ø   Seleccionar las prácticas culturales que posibiliten multiplicidad de opciones.
Ø   Ir de lo sencillo a lo complejo y establecer con claridad su función.
Ø   Garantizar la secuencialidad de los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Ø   Estar en correspondencia con las fases del desarrollo del alumno.
Ø   Establecer relaciones entre los procesos.
Ø   Ser dinámicas y flexibles.
Ø   Ser actividades contextualizadas.
Ø   Ser apropiadas a los logros, competencias o desempeños que se desean alcanzar.


ESTRUCTURA DE BASES METODOLOGICOS

La pedagogía, busca orientar posibilidades que permitan la creación de conceptos, prácticas y ambientes que hagan posible la formación de sujetos y de cultura.

En las discusiones acerca de la pedagogía de la educación física, se concluía en el IV Encuentro Nacional de Educación Física que "el nuevo modelo pedagógico se produce permanentemente en tanto que la comunidad educativa investigue el deber ser de la educación física, la pertinencia y la trascendencia de la misma y las características de quien aprende interviniendo de forma crítica e ínnovativa en el desarrollo social".

La didáctica como técnica de la enseñanza ofrece dispositivos precisos y operacionales, al servicio de las estrategias pedagógicas.
Pero las teorías pedagógicas no adquieren su significación plena sino en su aplicación a través de la didáctica. De acuerdo con ello, al plantear las orientaciones didácticas se entiende que llevan implícita una determinada concepción pedagógica.
La aplicación de la nueva visión curricular de la educación física requiere de una nueva didáctica que presente una apertura a la enseñanza y sus formas de transmisión y construcción del conocimiento y las maneras de relacionarlo con el contexto y la participación del estudiante.
La transformación del currículo de Educación Física se realiza a través de procesos didácticos que tengan en cuenta el contexto tanto al interior de la institución escolar como de su entorno; la investigación; la generación de proyectos pedagógicos científicos y comunitarios; la construcción de ambientes educativos; la comprensión de la enseñanza y el aprendizaje como procesos relaciones pero con su propia especificidad.

El desarrollo de la didáctica debe tener en cuenta unas condiciones y procedimientos que faciliten el aprendizaje, entendido como un proceso complejo que se produce bajo condiciones que están en permanente cambio de origen biológico, sicológico y sociocultural que deben tenerse en cuenta para la orientación de la enseñanza. Es decir, se debe partir de las características, la experiencia y las motivaciones del estudiante respecto a los diferentes procesos de la educación física. De acuerdo con Kurt Meinel80 se pueden plantear algunos presupuestos o condiciones de carácter general que se deben considerar en el aprendizaje para que sea lúdico, diverso, recreativo y productivo.


 Atender el afán de movimiento y actividad y sus cambios para una actitud favorable al aprendizaje

A los niños los acompaña de manera permanente un impulso de actividad que se manifiesta en su atracción hacia todos los objetos, juegan con las cosas y van acumulando incontables experiencias en el contacto con aquellas. El afán de actividad, de imitación y la disposición de aprender, constituyen la base elemental para la adquisición de nuevas facultades motrices. Esta forma básica de la energía vital constituye así mismo el presupuesto más elemental del mejoramiento y cultivo constantes de nuestra vida cinéticodinámica.

Es importante reconocer que este afán de actividad se va transformando con el proceso de crecimiento y por tanto ello determina cambios en los procesos didácticos y en la orientación del área. No es que a los alumnos de los cursos medios y superiores no les importe la educación física cuando cambian su afán de actividad, sino que su interés ha cambiado.

La realización de numerosas actividades de la Educación Física dentro y fuera de la escuela contribuye significativamente al desarrollo del alumno pero es necesario tener presente que dentro de todas estas acciones la clase constituye el espacio esencial y sintetizante del proceso formativo en la Educación Física.

El primer paso en esta dirección, es dejar la arbitrariedad en las clases entendida como la acción por la cual el profesor, basado en su experiencia, improvisa las acciones que se realizarán sin que medie el análisis previo del por qué, para qué y cómo. Las prácticas han de ser la expresión de profundos procesos de reflexión que las seleccionan y desarrollan en función del proceso formativo del estudiante. Las prácticas, entendidas como espacios para el encuentro consigo mismo y con los demás, deberán ser realizadas para fomentar la actitud lúdica, que en sus inicios, se manifiesta libre y espontáneamente, para erradicar la tendencia a reconocer e identificar la Educación Física únicamente por las actividades que demuestran algún tipo de espectáculo o por las evaluaciones cuantitativas que en algunas ocasiones favorecen la participación sólo de los alumnos más aventajados en detrimento de los demás.

La clase se considera la forma más adecuada para la organización del proceso educativo; en ella se reúnen las condiciones necesarias para orientar los procesos de desarrollo humano, en el contexto de un proyecto pedagógico.

Por lo tanto, el diseño de la clase es dinámico, flexible y creativo. Corresponde a los aspectos particulares de los procesos que tienen lugar en el estudiante, a sus características, al ambiente educativo, al carácter de las actividades. Aunque la clase se realiza en un determinado orden debe evitarse la rutina y el esquematismo pues ello produce pérdida del sentido del proyecto pedagógico. Tampoco la clase puede ser una actividad espontánea y superficial pues siempre requiere de una contextualización y un diseño correspondiente con el proceso formativo. La clase no es un espacio de repetición mecánica de actividades sino un momento de encuentro para la planeación y aplicación de proyectos.

En el desarrollo ascendente del grado de preescolar obligatorio al grado once se identifican claramente las fases didácticas y su relación con los grupos de grados establecidos en la resolución 2343 de 1996, las cuales son pertinentes a las fases del desarrollo del alumno. No se plantea el ejemplo grado por grado, pues ello corresponde a determinaciones muy particulares de la institución, sus alumnos y su medio, por lo cual se requiere un diseño especifico por parte de los maestros. Se plantea un ejemplo de interpretación por parte del maestro para moverse en estos parámetros, que podrían variar según el desarrollo de las regiones y del nivel de avance del colegio.


En la organización del año académico se deben considerar variaciones como las siguientes:
La adecuación de los contenidos al grupo de grados y a cada grado. Los contenidos se desarrollan a través de las actividades propias de la educación física, las cuales deben ser pertinentes y coherentes. Pertinente en cuanto que la actividad corresponde a lo especifico de cada proceso, sin olvidar que hay permanente interrelación entre ellos; y coherente en cuanto a su significación y unidad con la secuencia, el grupo de grados, los propósitos que se concretan en el proyecto y los logros.

El proyecto no coincide siempre con la estructura temporal de los periodos en los colegios (bimestres, trimestres o semestres) pues los limites no son dados por las formas organizativas externas, sino que obedecen a una dinámica propia. Por tanto, la organización temporal debe ser flexible pero exigente en cuanto al trabajo que se dedique a cada proyecto. El profesor debe organizar los informes evaluativos de acuerdo con el desarrollo del estudiante, sin que ello represente necesariamente una interrupción en el proceso didáctico. Por supuesto, hay que fijar metas en el tiempo.
                                                                                          

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